El Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y
León está dedicado a todos aquellos que con su valor y esfuerzo lucharon
por mantener a sus familias más allá de las dificultades del entorno,
arrancando a la tierra su sustento, así como a aquellos emprendedores que
consiguieron hacer realidad una utopía.
El Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León
está ubicado en el Valle de Sabero, enclave natural privilegiado, que ha estado
habitado desde tiempos remotos, evolucionando en el tiempo desde formas
sociales de subsistencia propias de una comunidad rural hasta la cristalización
de una utopía, la implantación de la primera industria siderúrgica del país en
las primeras décadas del siglo XIX, con la construcción del complejo
siderúrgico de San Blas, que aplicaba la tecnología más avanzada del momento y
que integraba un alto horno de cok y una Ferrería, nave neogótica destinada a
taller de forja y laminación.
Fuertes contratiempos económicos y políticos provocaron el
cierre de esta gran factoría al cabo tan sólo de dieciséis años de
funcionamiento.
Este final inesperado condicionó la implantación de la minería del carbón como única forma de explotación industrial hasta el año 1991, cuando se cerraron todas las instalaciones mineras, y también cambió el destino de la Ferrería de San Blas que, al perder su función original, se utilizó a lo largo de los años para fines diversos como: almacén, economato, "polideportivo"..., convirtiéndose en un edificio referente de toda la vida social y cultural de la comunidad de Sabero.
En la actualidad se pretende continuar con esa gran labor
socio-cultural, destinándose a Museo.
Las instalaciones actuales del Museo cuentan con un espacio
expositivo y un área destinada a la gestión interna e investigación, pero
además en los soportales de la Ferrería se mantiene en sus enclaves originales
una reproducción de la Farmacia y una recreación de la fonda minera.